21 de diciembre de 2011

DESDE MI MUERTE IV

He de averiguar la manera de hacerlo, porque alguna ha de haber. Cuando sepa como lograrlo, descansaré al fin en paz.
Lo bueno de estar aquí es el tiempo deja de tener importancia. Cuando estaba viva, andaba todo el día vigilando el reloj, y no disfrutaba de las cosas como hay que disfrutar. Ahora que el tiempo no existe para mi, he descubierto cuantas cosas me perdí en el camino. Poco a poco mi situación en este lugar va cambiando, y voy aprendiendo cosas nuevas. Creo que la paz es ya completa, porque he descubierto que aunque los demás, la gente que he dejado del otro lado y a la que quiero, no pueda verme, si puede sentir mi presencia. Me basta pensar yo en ellos con la suficiente fuerza, y sobre todo, con el suficiente amor, para que se den cuenta de que no les he olvidado, y de aunque no me puedan ver, sigo en la habitación de al lado. Lo he puesto en práctica primero con mi madre, y luego con mi hermano, y ha dado los resultados que esperaba. He conseguido que los dos se quedasen tranquilos. Y mi pequeña sobrina le ha contado a su madre que la Tita ha ido a verla cuando estaba dormida. Todos han pensado que eran cosas de niña, pero solo ella y yo sabemos que anoche he entrado en su cuarto, la he arropado y le he contado un cuento hasta que se quedó dormida de nuevo. Por eso está bien morirse cuando llega la hora, y dejar de aferrarse a una vida que ya no tiene sentido; porque cuando los que se quedan saben recordar, la muerte deja de ser el final, y simplemente pasa a ser un punto y aparte.

5 comentarios:

  1. Porque la muerte no es solo tristeza, solo un cambio, a veces necesario. Y porque siempre hay alguien a otro lado que nos está esperando para ayudarnos a pasar. Y los que se quedan aquí no nos pierden, no mientras sepan recordar

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  2. Jopes que modern, ya me sabes poner hasta vídeos...snif snif, ya no me necesitas :(

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  3. Si que te necesito nena, lo de los videos me ha costado no sabes tú cuanto. Pero te sigo necesitando, como el aire que respiro

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  4. Yo es que cuando quiero se decir también cosas bonitas. Pero quiero poco...

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