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Mostrando entradas de febrero, 2012

MI ÚLTIMO VÁSTAGO

Aunque hoy no ha sido un día demasiado agradable para mi, si que es una fecha importante porque he dado a luz a mi último hijo, dicho sea en sentido literario. Es la última novela que he escrito y probablemente la que me ha costado más esfuerzo, más dolor y hasta más lágrimas. Siempre que acabo una novela tengo un sentimiento agridulce y me cuesta ponerle el punto y final. En este caso he de confesar que ha sido un embarazo y un parto muy trabajoso y que ha sido un alivio dar a luz y poder cerrar ya el capítulo. Sin embargo, como terapia no ha estado mal; a medida que escribía me iba dando cuenta de muchas cosas, aceptando otras y recapitulando sobre muchos aspectos de la vida acerca de los que me daba miedo pensar.

Era algo que tenía que hacer y que ya está hecho. Así que puedo decir que misión cumplida. Al menos si una mañana de estas no me despierto, algo habrá de las muchas cosas pendientes que ya podré decir que está solucionada.


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TAO

Hace muchos años, cuando tenía once o doce, tal vez, oí hablar por primera vez del Tao, que significa en chino “senda, camino” y que es una especie de filosofía o religión, no se bien como definirlo. En todo caso, se debe a Lao Tse, que trata de describir una filosofía de vida que en cierto modo me recuerda al estoicismo. De aquellos años de preadolescencia de niña rara y solitaria me quedé con varias frases:

“ El ser superior no actúa”
“ La Senda que puede trazarse no es la Senda Eterna”
“ El nombre que puede nombrarse no es el Nombre Eterno”

Confieso que entonces no sabía muy bien lo que significaban, y hoy, cuando me acerco ya al medio siglo, tampoco. Pero me gustan y me hacen desear alcanzar ese estado en el que nada se desea, nada se espera. Yo debo de ser un ser de los más inferiores, una especie de ameba que no ha evolucionado, porque actúo, siempre actúo, y la mayoría de las veces inadecuadamente. Me gustaría ser como esos santones hindúes que permanecen impasibl…

LA AVENTURA DEL PROBADOR

Cuando estoy muy deprimida suelo ir a la peluquería a que me soben un poco el pelo, me masajeen la cabeza y con eso y las conversaciones sobre las revistas del corazón se me aclaran las ideas y doy gracias a los dioses por mi patética vida, porque al menos pienso que conservo algo de dignidad, aunque sea a jirones.
Pero como ayer me encontraba bien decidí irme de compras con dos buenas amigas, a destrozarme los pies y darle a la tarjeta un meneo que ahora que lo pienso no necesitaba. A media tarde estaba yo en la gloria porque ya tenía mi botín; tres preciosas brochas de maquillaje a cada cual más peluda y más hortera: una rosa claro, otra rosa furiosamente encendido, y la tercera de un precioso tono morado Semana Santa. De lo más apropiado para estas fechas primaverales y procesionales que se nos avecinan.
Pero como la alegría dura poco en casa del pobre, a mis dos amigas se les ocurrió ir a una de esas tiendas nefasta unisex. Que digo yo que si Dios quisiera que nos mezclásemos tan…

5 años

Hoy es 12 de febrero, un día bastante ingrato en el calendario, que sigue empeñado en seguir desnudándose otro año más y desde entonces ya van cinco años ; aunque para mi es como si todo hubiese pasado ayer mismo.
Cinco años de tu ausencia, cinco largos y pesados años, en los que hubiese deseado aunque fuera por un segundo, poder volverte a tenerte cerca , pensar  que todo podía ir bien y  creer que todo aquello era un mal sueño.
Cinco años para echarte de menos, para buscarte en otras gentes de forma inútil porque mi cerebro se negaba a aceptar que ya no estabas y creía ver destellos perdidos de ti en cualquier parte, en cualquier lugar. Pero nada había de eso, sencillamente ya no estabas y no era fácil asimilar tu ausencia, ni pensar que toda tu lucha hubiese sido en vano.
Todavía me sigo preguntando, porque tu y no cualquier otro pobre diablo desencantado del mundo, para el que la vida no tuviera ningún valor y fuera algo accesorio, prescindible, innecesario.  Porque a ti, que la …