7 de junio de 2012

LAZOS QUE NO SON DE SANGRE

Hoy alguien me ha mandado un mensaje al móvil y me ha emocionado. Siempre es una alegría una nueva vida; significa que el mundo, por muy malo que nos parezca, sigue adelante y que una vez que nos hayamos ido, se quedará aquí una nueva generación.
Yo, por desgracia, no he tenido hermanos. Pero a veces la vida nos deja sin cosas y luego nos premia. A mi me premió con una hermana gemela, pero de distinto día, y tardé mucho en encontrarla, más de cuarenta años. Pero la he encontrado.
Resulta que esta gemela de distinto día tiene un hermano y dos hermanas de sangre, y yo siempre le digo que soy la cuarta hermana, la última al fondo, a la derecha. No se si a las otras dos les hará demasiada gracia…
El hecho es que el hermano de mi gemela ha sido abuelo. Por lo tanto, de alguna manera, no se cómo, me siento hoy un poco tía abuela. Así que dejadme que presuma de ello y que le de la bienvenida al mundo a un nuevo ser que hará feliz a mucha gente.
Es que…todavía no se seguro como se llama el bebé. A mi el nombre de su padre y de su abuelo me gusta mucho, pero creo que van a romper la tradición y se llamará de distinta manera


2 comentarios:

  1. Mientras no se parezca a la tía-abuela (que viejuna) vamos bien

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  2. Pos no se. Creo que si se parece a los papis será un niño muy guapo, porque los dos lo son. Y la tía abuela, la de sangre, para tener más de 3000 años está bastante bien, ahora que no nos oye. Eso si, que se cambie las vendas

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