10 de noviembre de 2012

ISADORA DUNCAN O LA VANIDAD



Nació en 1878 en San Francisco. Su infancia fue desgraciada y llena de penurias debido al abandono paterno cuando ella era muy pequeña.Abandonó la escuela a los diez años para ayudar a su madre a sacar adelante a la familia. Cuando se mudan a Chicago puede iniciar estudios de danza clásica. Paris será su próximo destino, y allí sorprende a todos bailando descalza y envuelta en velos y túnicas, imitando con sus gráciles movimientos los de las olas de ese mar de su infancia del que ella tanto gustaba.

Amó tanto a hombres como a mujeres, y por su cama pasaron Mercedes de Acosta, Gabriele d´Annunzio, el pintor Iván Miroski o el actor Gordon Craig, padre de su hija Deirdre. También fue amante del dueño de la fábrica de máquinas de coser Singer, que le hizo de mecenas y con el que tuvo a su hijo Patrick.

A partir de la muerte de sus hijos en un accidente su vida empieza a declinar y no hay nada que sea ya igual. En 1921 conoce al ruso Sergei Esenin, 17 años más joven que ella y con demasiada afición por el alcohol y la violencia. Al principio no tienen idioma común y se comunican en el del amor y por señas; pero eso no les impide casarse, aunque su unión apenas dura dos años.

El defender el comunismo no le facilita las cosas en su profesión y sus últimas giras resultan ser un fracaso. Muere el 14 de septiembre de 1927, a los cincuenta años, en Niza, y de una manera melodramática: viajando en un descapotable, el chal que llevaba al cuello se engancha en una de las llantas y la estrangula. Gertrude Stein comenta con acidez que la afectación en ocasiones es peligrosa

No hay comentarios:

Publicar un comentario