21 de febrero de 2013

PALABRAS DE MADRES




En cada momento de la vida actuamos de acuerdo a un determinado arquetipo, o rol o como quiera decirse. Al igual que no vamos a la playa con vestido de fiesta ni a un cóctel en traje de baño, tampoco hablamos igual con el jefe que con los amigos. Todo tiene su momento y su por qué.
Hace ya muchos años que soy madre, pero en realidad hace pocos días, a raíz de un comentario casual, me he dado cuenta de que mi manera de hablar y las cosas que digo han cambiado desde que tengo hijos. Las madres tenemos un lenguaje especial, sobre todo a la hora de regañar.Voy a ponerles a ustedes unos cuantos ejemplos y ya me dirán si no han dicho estas cosas alguna vez, si es que son madres, o no lo han oído también unas cuantas veces en calidad de hijos.

-Abrígate bien que a la noche refresca
-En cuantito que llegues me llamas que ya sabes que no duermo hasta que sé que has llegado bien
-A ver cuando vea esto tu padre lo que va a decir
-Esa chica no te conviene
-Ese muchacho lleva el pelo demasiado largo y tiene pinta de holgazán.
-¿Acaso he criado a un tonto?
-A mi no me contestes que soy tu madre y todavía estoy a tiempo de partirte la cara
-Me vas a matar a disgustos
-Así me pagas lo que he pasado por ti
-Me dejo la vida limpiando para que en dos minutos me dejes todo hecho una pocilga
-Abre esa ventana que aquí huele a choto
-Llévate este tupper para que alguna vez comas caliente
-Ponte bien la camisa que vas hecho un Adán
-Hasta que no te comas todas las lentejas no te levantas de la mesa

Y a todo esto, da igual que el niño tenga cincuenta años y sea director de un banco, del colegio, o presidente del gobierno. Para las madres los niños siempre son niños y sanseacabó. A ver quien es el guapo a quien su mami no le ha dicho en alguna ocasión estas cosas, y más.

2 comentarios:

  1. Es verdad amiga, todavía llamamos la atención olvidándonos que han crecido, que hace mucho rato llevan vida aparte. Cuando están cerca y hacen algo con lo que no estamos de acuerdo , se nos sale de la boca las palabras y juzgamos. A mi me pasa, es que no dejamos de ser madres nunca.
    Un beso inmenso

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  2. Y tanto que si, Susana. Lo de "te voy a partir la cara aunque me tenga que subir a una escalera" se lo digo yo mucho a mi hijo, que casi tiene 30 años. Un beso grande

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