15 de marzo de 2013

EL COMPLEJO DE PROMETEO




Conozco a dos tipos de personas: los que dan los golpes y los que los reciben. No me gustaría pertenecer a la primera clase. Pienso que al final del día debe ser bastante desagradable hacer recuento de la cantidad de gente a la que se ha hecho daño; aunque quizá ese tipo de personas no hace recuentos de nada, salvo de dinero o de propiedades, o de conquistas acumuladas.
Pero tampoco es bueno pertenecer al segundo tipo. Se pasa mal recibiendo embates continuamente porque al final uno acaba siendo una suma de cicatrices a las que ni siquiera les da tiempo a curar del todo cuando ya llega el siguiente golpe.
Esto se parece bastante al mito de Prometeo, al que Zeus castiga por regalar el fuego a la Humanidad con una tortura sin fin: atado a una roca debe soportar que cada día venga un buitre a devorarle el hígado, que se regenera para ser devorado al día siguiente. Y así, un día tras otro; aunque el mito acaba bien y Hércules le libera del castigo. Es curioso, con tanto desgraciado y botarate que hay en la Mitología griega y para una buena persona; quiero decir un buen Titán, se le castiga duramente.
No quiero entrar en campos que desconozco, como la Psicología, pero hace ya unos días que pienso que en el mundo hay bastantes personas que nacemos con el compleo de Prometeo, solo que a este puñado de desgraciados nadie nos ha encadenado a una roca. La cosa es mucho más triste, nosotros mismos nos hemos puesto las cadenas y hasta al buitre que nos devora le ponemos segundo plato y postre por si no se hubiese quedado contento con el festín hepático.
¿Tiene alguna cura esta enfermedad? ¿Qué medicina corresponde que nos receten? También me gustaría saber a qué medico tengo que ir. ¿Medicina interna, al cardiólogo, al oftalmólogo porque quizá tengo mal la vista y siempre busco lo que menos me conviene? ¿Al psiquiatra, tal vez o mejor a un foniatra que me enseñe a decir no claramente? ¿A una reunión de sabios vestidos de bata blanca que me observen con mil aparatos como si fuese un extraño animalito de laboratorio? Quisiera saberlo pronto porque está al caer la Semana Santa y todos estos se largarán de vacaciones. Y es que...tengo el hígado hecho picadillo. Ya ni el boldo ni el cardo mariano, ni siquiera la alcachofa hacen obra de él.

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