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ANDREI TAGANOV, MI AMOR COMUNISTA




También en esta ocasión hablaré de un personaje secundario pero que a mi, personalmente, me parece de los mejores de la novela. Y la novela en cuestión es "Los que vivimos" de Ayn Rand. Está ambientada en los primeros años después de la revolución bolchevique de 1917. La protagonista, Kira Argounova, es hija de una familia burguesa e inicia estudios de Ingeniería en San Petersburgo a la par que lucha por adaptarse a la nueve situación dentro del comunismo. Se enamora de Leo Kovalensky, también de familia burguesa y otro inadaptado. Leo es despegado, soberbio, y como suele ocurrir en muchas parejas, es el que nada pone y el que se deja querer. Kira, la que todo lo da. Prueba de ello es que cuando Leo enferma de tisis y la única salvación pasa por una estancia en un hospital junto al Mar Negro, Kira no dudará en convertirse en la amante del dirigente comunista Andreu Taganov.
Andrei está locamente enamorado de Kira y en sus largas charlas después de las sesiones de amor pronto empezará a cuestionar muchas de sus más acendradas ideas. Pensando que Kira necesita la ayuda para su familia, no duda en darle dinero y usar sus influencias. Leo piensa que su estancia en el hospital la paga una de sus tías, refugiada en Alemania. Y en este mar de mentiras y de sentimientos escondidos, pronto pasa lo que tiene que pasar: cuando Leo vuelve recuperado del hospital todo el embrollo se descubre y la principal víctima será Taganov, que no soporta verse despreciado por sus compañeros de partido, sentir que aquello de lo que ha hecho su credo puede que no sea tan estupendo como parecia; y por encima de todo, darse cuenta de que ha sido utilizado por la mujer que ama. No le quedará otro camino que el suicidio.
Para mi el personaje de Taganov siempre ha representado el amor en su forma más descarnada, a la par que la conciencia y la bonhomía de la que solo son capaces las mejores personas; esas que pueden reconocer cuando la idea en la que habían basado su vida entera estaba errada

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