20 de mayo de 2013

DE ROCA Y ACERO




Nunca te enseñaré mi corazón
ni dejaré que leas en él
como en un libro abierto.
Nada tengo, quizá valgo
poco, pero sólo es mío
aquello que siento.

No puedes entrar en mi alma,
nunca tendrás la llave,
asi que nada temas,
nunca sabrás lo que siento,
mis penas y alegrías nunca
serán tuyas ni te sostendrá
mi mano al caer la tarde.

No te contaré cómo ha
ido mi día ni en la noche
sobre la misma almohada
compartiremos penas y alegrías.

Te has forjado un corazón de acero
y con él morirás, hecho
de roca y pedernal tu feretro.
Y puede que sea entonces cuando
podré yo decirte cuánto te he
querido, cuánto, quizá, todavía
te quiero.

4 comentarios:

  1. Hay ocasiones en que todos nos encerramos en un corazón de acero.
    Me alegro de visitarte, que hace tiempo que no te leía.
    Besos

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  2. Mi querida Asun, me encanta saber de ti, siempre. Te mando un beso enorme y todo mi cariño

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  3. Que bien cantado me ha fascinado tu blog y este post en particular me parece excelente
    saludos desde argentina

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  4. Muchas gracias y bienvenid@. Un placer tu presencia, tengo muchos amigos argentinos. Cariñosos saludos.

    Mabel

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