30 de agosto de 2013

ME GUSTAN LOS TIPOS DUROS, SI, ¿QUÉ PASA?


Ayer alguien me dijo “a ti lo que te van son los tipos duros”. Así, como quien no quiere la cosa. Y yo me quedé pensando para decidir que sí, que me van los tipos duros. Acto seguido me pregunté por qué. Es que ahora mismo no es demasiado políticamente correcto decir eso; me hace parecer una especie de troglodita fagocitada por el macho; cuando nada más lejos de la realidad.
Y pensando, pensando, he llegado a la conclusión de que me limito a seguir mis instintos de fémina; y como soy simple, no los reprimo. No hay más que echar la vista atrás. Las damas romanas de alta alcurnia visitaban a los gladiadores la noche antes de que luchasen; les parecía altamente excitante acostarse con un hombre que probablemente al día siguiente estaría muerto, después de haber regado generosamente la arena con su sangre. Y aquí en el suelo patrio tenemos a los toreros, que antaño conquistaban a muchas mujeres simplemente al socaire de su arriesgado oficio. Los soldados antes de entrar en batalla también resultaban, según me han contado, altamente apetecibles. Por aquello del riesgo, que me parece que influye en las feromonas de alguna manera. Pero bueno, esto en muchos casos es solamente vicio y nada más que vicio; lo cual no es bueno ni malo, sino todo lo contrario.
Hay otro motivo que también llevamos en los genes las mujeres; y es el de procrear. No todas las mujeres desean ser madres y me parece muy loable; pero cuando se deciden a serlo la mayoría, si puede, busca al macho apropiado para que le proporcione la mejor semilla. Claro que esto va por épocas y en cada una de ellas se valora una cualidad distinta; pero que sean altos, fuertes, valientes, guapos y arrojados casi siempre es un factor en alza. Si además tienen un trabajo bien pagado, un casoplón y un cochazo…oiga usted, hay que echarle el lazo. Pero esto no es ningún secreto para nadie; si hasta la Barbie lo hizo cuando se ligó al Ken.
Los tiempos han cambiado; ya nos hemos hecho independientes, nos ganamos nuestro sustento igual que ellos, sacamos adelante solas a los hijos si es menester y no necesitamos que nos lleven de la mano. Pero…¿por qué será que se siguen haciendo anuncios como aquel de la coca cola, el albañil y las chicas mirando como lobas en celo desde la ventana? No me hagan ustedes mucho caso, pero la gente que ha estudiado marketing sabe mucho, pero que mucho.

2 comentarios:

  1. Me encanta cuando sacas la fina ironía, me has sacado una gran sonrisa y eso siempre es de agradecer...

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  2. Pues me alegro mucho Gustavo. Reír con la que está cayendo es un lujo. Te mando un enorme abrazo

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