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Mostrando entradas de noviembre, 2013

MUSICOTERAPIA

Cuando me falta ya muy poco para alcanzar el medio siglo la única batalla que he ganado ha sido conocerme algo a mí misma y aceptarme. A veces cuando me levanto por las mañanas, después de la ducha, cuando me miro al espejo para ponerme las cremas, que me parece que es el equivalente femenino al afeitado de los esclavos de la testosterona…me pregunto si me gusto. Psss…hay días que algo, otros que directamente cierro los ojos y la mayoría vivo conmigo misma en una especie de armisticio.
Pero al menos he aprendido a reconocer cuales son mis puntos débiles; tantos que si fuesen brillantes tendría más que Mae West. Uno de esos puntos débiles, el que más problemas y dolores de cabeza me causa es mi tremendo apego a la tragedia. Cuando era pequeña mi madre, si me veía muy contenta, me decía: “ríe, ríe, que mañana vendrán los llantos”. Esa frase y el no salir nunca de casa sin dejar los platos fregados y las camas hechas se me grabó a fuego en el alma. Así que si tengo algo bueno en mi vi…

FELIZ CUMPLEAÑOS

Mañana, 9:00 A.M. mi hija cumplirá 26 años. Para mi, de todos modos, sigue siendo aquella niña gordita, rubia y de ojos azules que encandilaba a todos los legionarios destinados en Fuerteventura cuando la sacaba a pasear. Si…ya entonces tenía yo pasión por la Legión, y fui a parar al sitio adecuado.
Yo quería una niña, quizá porque ya tenía niño, pero también porque quería vestirla con trajes de nido de abeja, lacitos, sombreros…Lo hice. Y esa es una de las razones por las que ella hoy me odia.
Lo que no sabía entonces es lo divertido que puede ser tener una hija. Eso me hace recordar una escena de “El pájaro espino” (película y libro) en donde la madre, que siempre ha ninguneado a su única hija en favor de los cinco varones, le confiesa: “la verdad es que nunca sospeché que tener una hija fuese tan divertido”.
Y lo es. Ahora que ya hablamos de igual a igual, aunque sin perder el norte y sabiendo que somos madre e hija, de lo cual da fe el que cuando necesita pañuelos me diga, es…