12 de noviembre de 2015

DESALIENTO






La poesía ha vuelto
atraída por el olor
de la sangre,
como acude el lobo
cuand huele al ciervo.

No sé si piensa quedarse
o será corta su estancia,
como los ratos de sol
cuando llega el invierno.

Poco a poco voy
en silencio tejiendo versos,
cual Penélope su manto,
para cobijar un sentimiento
que nace en mi
y no quiere quedarse dentro.

Y de hiel y lamentos
fabrico poco a poco mis versos.
Como el alfarero con el barro
yo también moldeo
lo que antes fueron sueños
y se han quedado tan solo
en llanto no derramado
y negro desaliento.

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