29 de noviembre de 2015

LAMER HERIDAS






No me llames.
No me mires,
no me preguntes.

Déjame a un lado,
como se deja lo que
nunca se ha amado,
lo que no es importante,
lo olvidado.

No quiero manos tendidas,
ni corazones pintados,
no me contestes con palabras vanas,
recuerda que soy maestra
en regalar la sangre
que recorre mis venas,
pero no quiero falsas entregas
ni mentiras que me recuerden
cantos de sirenas.

Déjame en mi guarida;
las lobas de siempre
se han lamido así las heridas

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada