14 de diciembre de 2015

SIR BRANDY






Sir Brandy desde su atalaya
tu insomnio y el mío contemplaba,
y con el biorritmo perdido
se preguntaba, quizá, si
era normal tanto desatino.

En unas pocas horas viajamos
a Coimbra, Oporto y Lisboa;
sólo nos faltó comprar toallas
y darnos un paseo por Andorra.

Para mucho dan siete horas.
Para muchas confidencias,
para algunas luces y muchas sombras.

Las amarguras son distintas
aunque no las cante Chavela Vargas,
cuando a otro se confiesen
y se vacía el corazón
al ritmo pausado de una canción.

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