19 de febrero de 2016

NO QUIERO COCINAR






No quiero cocinar.
Cuando tú no estás amor,
me olvido de guisar.

No hay música en la
casa, nadie que sirva
vino ni luz que renazca
en la ventana.

Me niego a poner la mesa,
no sé donde guardo
los manteles, y como
de pie cualquier cosa
esperando que regreses.

Se me escapan los tomates,
no sé que hacer de
desayuno y el café
pierde el sabor quizá
porque no sabe a
nada si no tengo
en la mañana tu calor
y no te quejas
de la mermelada.

Se me queman las tostadas.
como queso que no lo es,
me alimento de migajas
y el calendario se detiene
esperando que llegue
ese viernes.

Me alimento de poesía,
del recuerdo de tu mano
en la mía,
me doy calor con tu manta
y mientras tanto, amor,
sobrevivo soñando
como tus dedos
recorren mi garganta,
se detienen en mis
labios y tu boca me
bebe sorbo a sorbo.

3 comentarios:

  1. Bueno por lo menos alimenta el alma la poesía. Eso sí. Besos.

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  2. La poesía siempre es un buen alimento. Gracias por leer y un beso de fin de semana

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  3. La poesía siempre es un buen alimento. Gracias por leer y un beso de fin de semana

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