11 de marzo de 2016

11M




Ya es once de marzo. Recuerdo perfectamente ese día. Entonces vivía en Canarias y allí es una hora menos. Estaba haciendo el desayuno. Como siempre, zumo, tostadas, cereales; despertando a mi hija para ir al instituto. Y de repente...todo cambia. La televisión me dice que ha habido un accidente en un tren; no, en varios. No se sabe lo que ha sido. Se habla de atentados, de heridos, de muertos.
Llevo a mi hija al colegio escuchando la radio en el coche, pero nadie parece saber de qué va la cosa. Voy a trabajar. En aquella época mi trabajo es a la vez estar en la oficina e ir a otras oficinas. Parece que todo el mundo está desorientado. Nadie sabe nada, pero todo el que tiene familia o amigos en Madrid reza en silencio para que estén a salvo.
Luego todos sabríamos de los muertos, de los heridos, de las familias rotas y de los que nunca volverán a sus casas después de la jornada.
Ha pasado mucho tiempo, pero cada once de marzo yo, como tantas personas, me sigo preguntando por qué.
Y lo triste es que no hay respuesta, y que el odio aumenta, y también la sinrazón.
Y yo intento entender pero la verdad es que no sé muy bien si hay algo que entender.
Me limito a pedir que Dios otorgue descanso a los que se han ido, capacidad de recuperación a sus seres queridos, y valor a los que han sido heridos, en el cuerpo y en el alma. Para los causantes de tanta desgracia solo puedo pedir que algún día se den cuenta de lo que han hecho y puedan arrepentirse.

4 comentarios:

  1. Triste aniversario el de esa fatídica fecha, y merecido recuerdo el que rindes a todas las víctimas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, Javier, muy triste. Y el recuerdo lo merecen y mucho. Gracias por leer

      Eliminar
  2. En aquella época yo vivía en Madrid. Recuerdo que todos mis amigos empezaron a mandarme mensajes para saber si estaba bien. No lo suelo decir mucho, pero suspender la selectividad del año anterior, hizo que aquella mañana estuviera en casa y no en alguno de esos trenes, en los que tantos viajes hice a para llegar a la Complutense.

    ResponderEliminar