2 de marzo de 2016

A TU COMPÁS






Tose tu sombra, amor,
y la mía estornuda
a tu compás.

No hay fronteras ni límites
que nos puedan separar.

Nuestras sombras se unen
en un baile sin fin
que nadie vamos
a contar.

Ya la soledad no existe,
aunque las llaves se pierdan
sabes, amor, que siempre
aparecen;
puede que entre limones
viajeros que en la
lluvia nos unen
y nos hacen sentir
plenos.

Los dos en la misma
dirección, amor,
no importa si norte
o sur, sólo dame
tu mano y guíanos
a los dos.
Yo te seguiré
a donde vayas
sin preguntar
siquiera.

Sólo escríbeme, amor,
y dibújame también,
de la cabeza a los pies,
y cántame mil canciones.

Yo cocinaré para ti,
te haré guisos de
besos condimentados
con ternura, y mientras
el guiso se hace
tejeré unos versos
mal cuadrados, si rima,
versos despistados, que te sequen
el alma si vuelves
a casa resfriado.

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