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PUTAS DIGNAS



Vuelvo a un tema que ya he tratado otras veces y en el que ahora mismo estoy trabajando, casualidades de la vida, para una charla en el mes de abril. El tema no es otro que la dignidad de las putas, y viene a raíz de un debate en un grupo del que formo parte y del que me he retirado porque me sentí ofendida, aunque entiendo que mi interlocutora no lo pretendiese. Pero los sentimientos son libres.
Yo nunca defenderé la trata de seres humanos porque no es otra cosa que esclavitud, y me da igual que sean hombres, mujeres o niños. La esclavitud, el valernos de otros seres para nuestros caprichos o deseos siempre será condenable, al menos para mi.
Por eso defiendo y siempre defenderé que la prostitución se legalice. Cuando a algo que está ahí, por mucho que pretendamos esconderlo, se le ponen leyes y barreras, estará más controlado. Y, vamos a ser sinceros y hablar como adultos: siempre habrá prostitución. Pues entonces vamos a intentar que sea un trabajo digno, que quien lo practique tenga acceso a la Seguridad Social, cotice para tener una jubilación, tenga controles médicos para evitar enfermedades de transmisión sexual y pague a Hacienda como cualquier hijo de vecino. No voy a decir que se erradicaría la trata al cien por cien, pero les sería más difícil traficar con seres humanos.
Yo no soy políticamente correcta, ni lo seré nunca. A medida que voy cumpliendo años descubro que me vuelvo más lenguaraz y digo lo que pienso, le pese a quien le pese.
Por eso siempre defenderé a las putas, y a los putos, o chaperos, o gigolos o como se les llame. Porque aunque la prostitución femenina es mayor, no olvidemos que también la hay masculina, dedicada a una clientela homosexual pero también a mujeres que solicitan y pagan por la compañía de hombres. Cosa normal si tenemos en cuenta que la mujer actualmente, al menos algunas, tienen poder económico y dejan actuar a su parte masculina, que todas llevamos dentro. Y hacen igual que los hombres: compran lo que no tienen en sus casas.
El ser humano, todo ser humano, tiene dos cosas muy importantes: su cuerpo y su alma. Las putas venden lo primero, y en su derecho están; porque es su propio cuerpo. Hagamos lo posible para que lo vendan de la mejor manera, sin arriesgar su vida ni su salud. ¿Eso es indigno? Pues no lo sé. Para mi indigno es robar, hacer daño, pretender ser lo que uno no es. No veo indignidad alguna en las putas. A nadie engañan. El que va paga por un momento de consuelo sexual y a veces de otro tipo. Si se les preguntase a muchas putas les dirían que hay clientes fijos que van a desfogarse pero sobre todo a hablar, porque no tienen nadie más con quien hacerlo. Vivimos en una sociedad de mundos solitarios y apartados, y a veces se compran hasta las palabras o las caricias. Yo no soy nadie para juzgar. ¿Ustedes si?
Hay otra indignidad mucho mayor, y es vender el alma. Eso hacen muchas mujeres que en sociedad son tratadas como señoras y han vendido su alma al mejor postor: a quien les haya ofrecido una mansión más grande, mejores viajes, coches de lujo o modelitos de alta costura, a la par que un apellido para que puedan presumir de ser señoras de… Ellas a cambio son exhibidas como trofeos por el gañán que se ha casado con ellas, y dejan de pensar por sí mismas, esconden sus ideas, sus sentimientos, incluso su posible inteligencia y se dedican a dejarse ver y “adornar”. Y que nadie me diga que son cosas del pasado. Presente y muy presente.
Sinceramente, me quedo con la dignidad de las putas; eso si, legalizadas y con derechos y deberes.

Comentarios

  1. La verdad es que pienso como tú, peor me parece vender el alma que el cuerpo,
    hombres , mujeres , niños da igual.

    Pero no se van a legalizar porque muchas gente , sobre todo mafias, salen bastante beneficiadas económicamente.

    Todo el mundo se prostituye en alguna manera, casi cualquier trabajador se prostituye a cambio de un sueldo...

    Total, imposible erradicar la prostitución.
    Besos.



    ResponderEliminar
  2. Cierto. No se legalizarà porque hay intereses creados. Y también cierto que de alguna manera todos nos prostituimos aunque se disfrace de otras cosas
    Besos y gracias por leer

    ResponderEliminar
  3. Cierto. No se legalizarà porque hay intereses creados. Y también cierto que de alguna manera todos nos prostituimos aunque se disfrace de otras cosas
    Besos y gracias por leer

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