21 de agosto de 2016

MERENDANDO




A ella no le gustaba hablar y él odiaba escuchar. Quizá por eso se reunían cada tarde de jueves en el parque, con sol o con lluvia.
Se sentaban uno junto al otro, casi rozándose; pero sin hacerlo, siempre en el mismo banco; el tercero después de la fuente. Ella solía llevar algo de comida. A veces eran empanadillas de carne o bocadillos de lomo con pimientos; en otras ocasiones sacaba de la bolsa de rafia algunas pastas de coco o un trozo de tarta de chocolate. Sin decir nada, sacaba un pedazo y se lo ofrecía, a la par que una servilleta de papel. Si él se manchaba de migas la camisa o se le quedaban los dedos pringosos ella le miraba con reproche, como una esposa ultrajada, y él se limpiaba lo más rápido que podía, como avergonzado. Luego se sacaba del bolsillo una petaca y repartía el contenido en dos vasos de plástico que también salían de la mágica bolsa de rafia. Nunca supe que había en la petaca. ¿Vino, algún licor? Solían estar en el parque una hora y media, en verano y primavera algo más. Nunca les vi hablar; tan solo se sentaban juntos y se quedaban allí hombro con hombro, comiendo y mirando como las palomas y los gorriones venían raudos para dar cuenta de las migas que iban cayendo al suelo. Luego se levantaban y caminaban un rato juntos, también en silencio. Dudo que supiesen el nombre el uno del otro; pero jamás he vuelto a ver a dos seres humanos que pareciesen tan unidos. Eran como hermanos siameses unidos por un hilo invisible que les hacían respirar acompasadamente y caminar juntos marcando los mismos pasos, como si así lo hubiesen hecho toda la vida. El invierno pasado, en los días anteriores a la Navidad, dejaron de venir al parque. No sé lo que pasó y supongo que no lo voy a saber nunca; pero en los malos momentos, cuando siento que todo carece de sentido, me acuerdo de ellos y les veo merendando, callados, mirándose de vez en cuando y pienso que después de todo, quizá la vida no carezca de sentido.

3 comentarios:

  1. Muchas veces el silencio es mejor que mil palabras.Muy buen post. Gracias por alimentarme el alma...

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  2. Gracias a ti por leer. Saludos y que tengas un estupendo día

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  3. Gracias a ti por leer. Saludos y que tengas un estupendo día

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