14 de agosto de 2016

PALABRAS




Me aferro a palabras.
Pan, lápiz, coche,
tiempo, melancolía,
arroz, sábanas...

Palabras a veces rotas,
otras que no dicen
apenas nada,
palabras tan sin
sentido como un
hombre sentado
en el corredor de la
muerte albergando
esperanzas.

Palabras que me
mantienen viva,
que a veces
hieren como espadas
y en otros días
de color violeta
se acercan a mi boca
y con un callado
beso me dan la calma,
curan la esperanza rota.

Palabras que duelen
como navajas, que cierran
en torno a mi carne y me
enronquecen la garganta.

Palabras que me alimentan,
aunque sea de zumo de
añoranza.

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