17 de noviembre de 2016

OTOÑO, PLAYAS DORADAS




Fuera huele a otoño,
a leña quemada,
a hojas caídas
que siembran el
suelo de leves
amenazas.

El día gris me
envuelve como
un manto de plata
que se me pega a
la piel con la
fuerza del amante
fascinado, en esa
primera cita de
besos húmedos
y abrazos apretados.

La niebla me penetra
los huesos, los
deja envueltos
con la pátina fría
del próximo invierno.

Y sin embargo, amor,
nada me importa
todo eso.

En mi corazón sigo
en esas playas doradas,
con el sol que
levemente me acaricia
la espalda al mismo
ritmo que tus dedos
me recorren el cuello,
en un baile de ilusiones
renovadas
y decires lentos;
de palabras entrecortadas,
canciones compartidas
y promesas innecesarias.

2 comentarios:

  1. El día gris me
    envuelve como
    un manto de plata
    que se me pega a
    la piel con la
    fuerza del amante
    fascinado, en esa
    primera cita de
    besos húmedos
    y abrazos apretados.

    Amita, siento un gran placer al leer tus letras. Un abrazo enorme con el corazón.

    Sergei.

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  2. Mi querido gatito, mucho te he echado de menos. Y me alegro de saber que andas por aquí. Aunque ahora en mi casa está Brandy, que es un perro, se lleva bien con los gatos, y siempre hay un almohadón dispuesto para ti. Una caricia a mi gatito

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