18 de mayo de 2017

VERSOS AL TROTE



Por momentos las palabras
me son esquivas,
se me escapan los versos
al trote veloz de un
caballo desenfrenado
que no sabe adonde va,
ni siquiera si está
bien encaminado.

Se me mueren las frases
al lado del mar;
las olas se llevan
los versos azules, con
la misma tristeza que la
semilla que no ha llegado
a germinar, o el agua
que no llega a caer
de las nubes.

La poesía está herida,
ante mis ojos
la veo sangrar;
se me derrama en las
venas, me mancha
los dedos de tinta negra
pero se resiste a
dejarse domar.

Y tal vez así sea mejor,
porque no se puede
apresar lo que es
libre,
no quiero encadenar
palabras escritas
en verde con cadenas
negras de letras
impresas.

Quizá es mejor que
los versos fluyan,
como lo hace el
agua en el río,
como la hiedra
hace suya la piedra,
en un abrazo engañoso
que esconde el alma
tras una armadura
de desdén e indiferencia
que deja el corazón
bañado en las aguas
turbias de la impotencia.

2 comentarios: