15 de julio de 2017

BLINDAJE



Me blindo con acero
cuando nace la mañana,
el alba me descubre
desnuda e indefensa,
quizá a medias asustada.

Pero poco a poco
me visto de hierro,
me cubro de espinas
y mi mano maneja
un látigo de cuero.

Nadie me haré daño,
lo juro;
llevo casco y espada,
caminaré paso
a paso por terreno seguro.

Se eriza mi piel
al contacto del viento,
mis manos se convierten
en garfios,
mis ojos despiden rayos
de muerte,
cuida que no te alcancen,
me he vuelto tan
venenosa como una serpiente
y voy reptando en busca
de regalar Muerte.

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